![]() |
|||
Con esta investigación se ganó el PREMIO NACIONAL DE INVESTIGACION EN SALUD DEL ADOLESCENTE (Segunda versión 2003) Organizado por la Sociedad Peruana de Adolescencia y Juventud y otorgado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas.
INTRODUCCIÓN
Qué es lo que le corresponde al Hombre y que es lo que le corresponde a la mujer ha sido motivo de debate desde las diversas perspectivas que con el ser humano han tenido o tienen que ver.
La antropología, la psicología, la sociología, la política, la economía y hasta la historia se han encargado en algún momento de las características del hombre y de la mujer, y no solo de eso, sino también de lo que cada uno debe y hace, incluso en algunos casos como es su accionar.
Las actitudes se configuran en las formas como las personas se relacionan con los de alrededor y la frecuencia de actuar en un grupo de personas es lo que se conoce como norma actitudinal. Sin embargo esta norma actitudinal sobrepasa los espacios cuando se adscribe a un determinado grupo, dando lugar a estereotipos o lo que se espera que suceda en un grupo de personas.
De esta forma, la percepción que tengamos de un determinado grupo estará dado por como los observamos que son, a sí tendremos una visión a como es el hombre, a como es la mujer y tendremos una con respecto a como somos.
El presente estudio pretende hacer un acercamiento descriptivo de cómo es que un grupo de adolescentes mujeres de condición económica baja, ven que es el hombre peruano, la mujer peruana y por otra parte describe la propia percepción del sí mismo bajo las mismas descripciones.
MARCO TEORICO
SER ADOLESCENTE EN LA ACTUALIDAD
Ser adolescente no es fácil, es un periodo de muchos cambios, transformaciones en todos los niveles con los que interactúa, cambia la familia, el grupo de amigos, el colegio, y es más existen cambios emocionales y personales. De tal forma que se configura un proceso de cambio en donde se va dando el paso a la autonomía y comienza a tomar una posición con respecto al mundo y lo que pasa alrededor.
Otro de los cambios que pasan es el aparato corpóreo dejando al niño y dando paso a las características del adulto, un cuerpo que muchas veces actúa de manera inesperada y empieza a sentir sensaciones frente a estímulos sexuales. Su cuerpo empieza a vibrar y sentir diferente.
Busca información pero esta muchas veces no la busca en los lugares más recomendados y se refugia en los amigos, quienes pasan lo mismo y la confusión muchas veces se configura en desorientación.
Cuando va creciendo, el cómo se comportan los modelos es decir, padre y madre permite realizar conjuntamente con lo que da la cultura y el medio una forma de reinterpretación del como se es, y del como se quiere ser, es decir, surge un auto concepto y una visión a los rasgos que se quieran tener y no tener.
Con esto surge un adolescente o una adolescente con características, algunas muy femeninas otras muy masculinas, sin que esto signifique que existe algún tipo de problema de orientación o preferencia sexual. Simplemente es la adquisición por agrado o desagrado de características de los modelos de alrededor.
Es así que podríamos volver al principio, ser adolescente no es fácil y agregar, ser adolescente y mujer es menos fácil aún. Podríamos basarnos en miles de supuestos para decir que no es así, pero la realidad social, cultural y económica coloca a la adolescente mujer en una serie de desventajas. Partiendo del principio de que una adolescente mujer de recursos económicos bajos ve su esfera personal más atacada, no sólo por el hecho de ser mujer sino, mujer y con necesidades económicas, una mala educación y pocos recursos a los cuales acceder, un medio que le lleva a repetir patrones de crianza o un medio que le dice que ha de seguir los pasos generacionales, como inmersa en una lucha de lealtades, donde seguir siendo es ser y en donde dejar de ser es más bien visto como una negación a su propia historia.
La adolescente de ahora, de recursos económicos bajos, tiene que entrar al sector productivo más rápido, el medio se lo exige y muchas veces esta situación le exige tomar comportamientos defensivos, vistos a la luz de otros como masculinizados, la negación de la feminidad le permite sobrevivir, y le permite hacerse espacio en un mundo donde la voz fuerte y la tosquedad, son alarde de respeto y status. Atrás quedan las delicadezas y el maquillaje, eso no da espacio para ser; es mejor ser "achorada" es abrirse campo y espacio, es ser reconocida y lograr un espacio que no se logra sino con la fuerza.
DEFINICIÓN DE GENERO
Existen diversas definiciones con respecto a genero, todas ellas hacen referencia a la construcción entre lo cultural, lo normado y lo esperado.
Scott (1) menciona que el género "pasa a ser una forma de denotar las construcciones culturales, la creación totalmente social de ideas sobre los roles apropiados para mujeres y hombres. Es una forma de referirse a los orígenes exclusivamente sociales de las identidades subjetivas de hombres y mujeres. Género es según esta teoría una categoría social impuesta sobre un cuerpo sexuado"
Una definición más compleja es la de Scott (1988) que menciona que "el género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales fundadas sobre las diferencias percibidas entre los sexos y el género es un primer modo de dar significado a las relaciones de poder. Como elemento constitutivo de las relaciones sociales fundadas sobre las diferencias percibidas, el género implica cuatro elementos:
1.- Los símbolos culturalmente disponibles que evocan representaciones simbólicas.
2.- Los conceptos normativos que ponen en evidencia las interpretaciones de los símbolos que se esfuerzan para limitar y contener sus posibilidades metafóricas.
3.- La construcción a través del parentesco, la economía y la organización política.
4.- La construcción de la identidad subjetiva.
GENERO EN LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES
Ahora bien, cuando miramos estos dos conceptos adolescencia y género y entendemos que es este periodo de cambio y como es que las relaciones y los modelos se van configurando en algo importante entenderemos porque se adoptan formas no solo de actuar sino también de sentir y porque los (as) adolescentes se permiten comportamientos tan disímiles pero en otros casos tan semejantes.
Cuando hablamos de Juventud y género, el concepto se refiere a la asignación social diferenciada de responsabilidades y roles a hombre y mujeres que condiciona el desarrollo de sus identidades como personas de sus cosmovisiones y de sus proyectos de vida. Esta asignación depende de la cultura, hábitos y condicionamientos sociales vigentes (estereotipos sociales) que definen y valoran roles y tareas de acuerdo al sexo, reservando prioritariamente para el hombre la esfera pública de la producción y para la mujer la esfera privada de la reproducción y el cuidado de los otros.
Es justamente en el periodo de la infancia y la adolescencia cuando los varones y las Mujeres conforman su identidad a través de un complejo proceso de adscripción e identificación con los modelos vigentes y dominantes en cada cultura, los estereotipos, con su interpretación bipolar y jerárquica de las relaciones, terminan constituyéndose en los obstaculizadores y condicionantes de las formas de actuar, de los hábitos y de los desempeños de varones y mujeres.
Ahora bien, es necesario mencionar que si el contenido, el resultado y la valoración de la actividad que habilita la vida autónoma y adulta es diferente para hombre y mujeres, no puede ser idéntica la "trayectoria ni la modalidad de ser joven".
La definición de roles se inicia en la infancia y está en la base de la construcción de identidad y son las concepciones culturales acerca de lo que les corresponde ser y hacer a hombre y mujeres, del valor de las actividades y capacidades femeninas y de las relaciones con sus padres y maridos, las que se trasladan al ámbito educativo y de las relaciones interpersonales de adolescentes e interactúan con las exigencias sociales que finalmente determinan la relación entre los mismos adolescente y con la sociedad.
Masculinidad y Feminidad
Hablar de masculinidad y feminidad nos reporta un problema tratado largamente, donde los estudios realizados han aportado que:
a.- Existen diversas construcciones de género, dependiendo de las diversas culturas y momentos históricos, por lo cual existen múltiples manifestaciones de la masculinidad, inclusive en cada cultura.
b.- Existe un ordenamiento jerárquico de las masculinidades en cada cultura, con un modelo hegemónico que opera como vehículo de pode de género, que puede o no ser la forma de masculinidad más frecuente en dicho contexto.
c.- Las instituciones y los grupos, al igual que los individuos generan y sustentan diferentes formas de masculinidad.
d.- Las masculinidades son una construcción cultural, producto de la interacción social y generadas a partir de estrategias y recursos disponibles en las propias comunidades.
e.- Los distintos tipos de masculinidad no son estados homogéneos, sino contradictorios, existiendo tensiones entre deseos y prácticas.
f.- Por el mismo hecho de ser producto de procesos históricos las masculinidades son susceptibles de ser reconstruidas, pro procesos de género y otras interacciones sociales.
METODOLOGÍA
El presente estudio es de tipo descriptivo. Se realizó en una población netamente de mujeres adolescentes de condición socioeconómica baja, provenientes de un colegio Nacional. A un total de 125 alumnas se les administró el Inventario de MASCULINIDAD Y FEMINIDAD (IMAFE) con tres consignas diferentes en las instrucciones: Como es el hombre peruano, como es la mujer peruana y como soy.
La primera con la finalidad de que se describiera la percepción de los varones, la segunda con la finalidad de que describiera la percepción de las mujeres y la última que haga una descripción de la percepción que de sí misma tenían.
El IMAFE es un instrumento que mide principalmente papeles de género, midiendo característica masculinas, femeninas y aspectos de machismo y sumisión o marianismo.
El inventario fue aplicado a un total de 125 adolescente mujeres provenientes de un Colegio estatal de Breña, de nivel Socio económico Bajo, de Quinto año de secundaria. Es decir un total de 375 inventarios fueron repartidos.
De los cuales 125 juegos (375) 80 juegos fueron devueltos cumplimentados de manera adecuada, por lo que la muestra quedó establecida en 80 adolescentes mujeres ( 80 cuestionarios sobre como es el hombre peruano, 80 de cómo es la mujer peruana y 80 de cómo son ellas).
La edad media de aplicación fue de 16 años de edad. No se aplicó ningún otro instrumento ni cuestionario demográfico debido a que la intención de la investigación es describir las características de género que se observan según lo solicitado.
Se realizará análisis de frecuencia, y estudio porcentual, de las semejanzas y diferencias se realizará un estudio de significancia a través de T de Student.
PRESENTACION DE RESULTADOS
Haciendo un primer acercamiento de la Realidad de EL y ELLA, (caracterizados para efectos de la presente investigación como Hombre Peruano y Mujer Peruana) encontramos que existe una diferencia altamente significativa en lo considerado como femenino y masculino, llama la atención que en el análisis de las medias la diferencia es mínima en masculinidad y sumisión, encontrando que las adolescentes mujeres observan tan masculino al hombre como a la mujer y de igual forma en lo que respecta a sumisión; por otra parte el observar a la mujer más femenina aun se observa, lo que hace que la diferencia sea significativa, en comparación con el hombre que es visto como menos femenino. (Cuadro n.- 1)
Ahora bien a la vista de significado esta relación podría estar en relación a que con el paso del tiempo, la mujer ha tenido que ir afrontando una serie de cambios a nivel social, y en los estratos económicos bajos, la presencia cada vez mayor de mujeres jefas de hogar, puede estar determinando que sus propias hijas, las visualicen como mujeres masculinizadas, es decir con características adscritas al género masculino, como decisión, voz fuerte, seguridad confianza, análisis, características que las veremos más adelante con mayor detenimiento.
Por otra parte el hombre sigue siendo visto con características de machismo pero la diferencia con las mujeres no es altamente significativa, debido tal vez a que la mujer también es sentida como egoísta, enérgica, características antes solo de dominancia masculina. Si esto lo vemos a la luz de la realidad familiar y social de las adolescentes estudiadas, podriamos decir, que la relación existente con las figuras femeninas cercanas (madres, abuelas, etc) estaría enmarcada en esos niveles de autoritarismo, que estarian en relación a la necesidad de las madres de mantener un nivel de cuidado y protección frente a la ausencia de figuras parentales masculinas que cumplan el rol.
No encontramos diferencias significativas entre la visión del hombre Peruano y mujer Peruana, a pesar de que se observan diferencias en cuanto a las áreas estas estadísticamente no son significativas, encontrando que:
a) en cuanto al factor masculinidad encontramos una t= 0.0502 (t0.05 = 1,96) por lo que podemos afirmar que la diferencia en este factor no es significativa. Es decir no existe diferencia entre las características de masculinidad del Hombre Peruano y de la Mujer Peruana.
b) en cuanto al factor feminidad encontramos una t= 1,543 (t0.05 = 1,96) por lo que podemos afirmar que la diferencia en este factor no es significativa. Por lo que concluimos que no existen diferencias entre las características de feminidad del Hombre peruano y de la Mujer Peruana.
c) en cuanto al factor de machismo encontramos una t= 1,337 (t0.05 = 1,96) por lo que podemos afirmar que la diferencia en este factor no es significativa. Es decir no existe diferencia entre las características de machismo del Hombre Peruano y la Mujer Peruana.
d) en cuanto al factor de sumisión encontramos una t= 0,891 (t0.05 = 1,96) por lo que podemos decir que la diferencia tampoco es significativa. Es decir no existe diferencia en las características de sumisión del hombre Peruano y de la Mujer Peruana.
Ser hombre y ser mujer, las percepciones que de uno y el otro se tengan, se encuentra determinada, no sólo por la presencia de la actitud sino como se establece la relación con el otro. Partimos de una hipótesis generada por los cambios sociales y económicos en el Perú y en éste estudio observamos que las adolescentes estudiadas, muestran ciertas percepciones con respecto al hombre y a la mujer, y a la forma de cómo se perciben a sí mismas.
Cuadro n.- 1
MEDIAS EN EL IMAFE POR PERCEPCION DE SEXO EVALUADO
|
|
SEXO |
||
|
PERCEPCION DE (n=80) |
PERCEPCION DE (n=80) |
||
|
Masculinidad |
Media DS |
4.21 0.87 |
4.46 0.75 |
|
Feminidad |
Media DS |
3.69 0.88 |
5.20 0.84 |
|
Machismo |
Media DS |
4.37 0.85 |
3.40 0.83 |
|
Sumisión |
Media DS |
3.36 0.63 |
3.35 0.75 |
Haciendo un análisis de las medias por reactivos según factores observamos que el hombre peruano es percibido más como aquella persona que suele tomar decisiones más fácilmente, esta más dispuesto a arriesgarse, es más atlético y de personalidad fuerte. Mientras que la Mujer peruana es vista con más atributos asignados como masculinos, en términos de que es vista por las adolescentes estudiadas como más segura de sí misma, analítica, autosuficiente, competitiva, racional, valiente, reflexiva y madura. Esto llama la atención en términos que aquellos atributos dados al hombre han sufrido un giro y son vistos más en las mujeres, lo que podría estas en relación a la participación de la mujer cada vez mayor en actividades de proveedora antes que de dadora de afecto, atributos ancestralmente atribuidos a la mujer, y que bajo la visión de estas adolescentes estudiantes ha cambiado. Es decir, en la teoría la mujer es vista y sentida sin características que le permitan realizar funciones fuera de casa, sin embargo la visión de las actitudes es diferente, y toman una posición más competitiva dentro del campo en el que se desarrollan.
Es necesario destacar que en varias características atribuibles al factor de masculinidad las adolescentes estudiadas se perciben como mas de los hombres, tal es el caso de la valentía, la madurez y la reflexión. ( Cuadro n.- 2)
Haciendo el análisis estadístico del factor de Masculinidad entre el Hombre Peruano , Mujer Peruana y el de la percepción de sí misma, y viendo el análisis de los grupos totales, encontramos que:
a) al analizar las medias entre percepción de Hombre peruano y Mujer Peruana en el factor de masculinidad encontramos una t= 0,0502 (t0.05 = 1,96) por lo que podemos decir que no existen diferencias entre Percepción en éste factor. Por lo que podemos afirmar que la percepción es que tan masculino es el hombre como la mujer peruana.
b) al analizar las medias entre la percepción de hombre peruano y de sí misma de las adolescentes en el factor de masculinidad encontramos una t=0,6115 (t0.05 = 1,96) es decir, ellas se perciben tan masculinas como los hombres peruanos.
c) al analizar las medias entre la percepción de mujer peruana y de sí misma de las adolescentes en el factor de masculinidad encontramos una t= 0,1286 (t0.05 = 1,96) es decir, ellas se perciben tan masculinas como las mujeres peruanas.
Cuadro n.- 2
DESCRIPTIVOS MASCULINOS
|
REACTIVO |
Estadístico |
DEL HOMBRE PERUANO |
DE LA MUJER PERUANA |
DE SÍ MISMO |
|
Seguro de sí mismo (1) |
Media DS |
4.30 1.96 |
4.41 1.67 |
4.00 1.55 |
|
Me comporto confiado de los demás (5) |
Media DS |
3.25 1.53 |
3.49 1.69 |
3.20 1.63 |
|
Analítico (9) |
Media DS |
3.78 1.47 |
4.53 1.41 |
4.30 1.68 |
|
Hábil para dirigir (13) |
Media DS |
4.55 1.81 |
4.54 1.74 |
4.15 1.68 |
|
Tomo decisiones con facilidad (17) |
Media DS |
4.50 1.67 |
4.20 1.66 |
4.21 1.52 |
|
Dispuesto a arriesgarse (21) |
Media DS |
4.38 1.90 |
4.06 1.77 |
4.28 1.86 |
|
Autosuficiente (25) |
Media DS |
3.88 1.76 |
4.28 1.92 |
3.78 1.82 |
|
Independiente (29) |
Media DS |
4.60 1.99 |
4.55 1.75 |
4.01 1.87 |
|
Competitivo (33) |
Media DS |
4.13 1.89 |
4.54 1.63 |
4.71 1.54 |
|
Atlético (37) |
Media DS |
4.43 1.96 |
4.10 1.68 |
4.19 1.77 |
|
Racional (41) |
Media DS |
4.28 1.88 |
4.51 1.81 |
4.70 1.93 |
|
Maduro (a) (45) |
Media DS |
4.11 1.80 |
5.33 1.51 |
4.70 1.77 |
|
Valiente (49) |
Media DS |
4.39 1.85 |
5.49 1.41 |
4.68 1.52 |
|
Reflexivo(a) (53) |
Media DS |
3.59 1.70 |
4.65 1.71 |
4.46 1.67 |
|
De Personalidad Fuerte (57) |
Media DS |
4.93 1.75 |
4.24 1.84 |
4.24 1.66 |
Cuando analizamos el segundo factor , el relacionado a la feminidad encontramos que en el análisis de las medias la mujer peruana es sentida como más femenina que el hombre peruano, siendo las medias mayores en todas las características atribuibles a la feminidad, y en donde existe una identificación con la feminidad por parte de las adolescentes estudiadas, dado que las medias son semejantes a las encontradas en lo atribuible a la mujer peruana.
Haciendo el análisis estadístico en general con respecto al factor feminidad encontramos que:
a) al analizar las diferencias de las medias entre hombre peruano y mujer peruana en feminidad hallamos una t= 1,543 (t0.05= 1,96) por lo que podemos decir que no existen diferencias significativas entre hombre y mujer en el factor de feminidad, es decir el hombre y la mujer son sentidos como femeninos.
b) al analizar las diferencias de las medias entre hombre peruano y sí misma de las adolescentes estudiadas hallamos una t= 1,318 (t0.05= 1,96) por lo que podemos decir que si bien existen diferencias cualitativas estas no lo son a nivel cuantitativo, concluyendo que las adolescentes se sienten tan femeninas como el hombre peruano.
c) al analizar las diferencias de las medias entre mujer peruana y sí misma de las adolescentes estudiadas hallamos una t= 0,2503 (t0.05= 1,96) es decir no existen diferencias y la adolescente se percibe tan igual como la mujer peruana en el factor de feminidad
Cuadro n.- 3
DESCRIPTIVOS FEMENINOS
|
REACTIVO |
Estadístico |
DEL HOMBRE PERUANO |
DE LA MUJER |
DE SÍ MISMO |
|
Afectuoso (a)(2) |
Media DS |
3.70 1.69 |
5.10 1.56 |
5.08 1.56 |
|
Compasivo (a) (6) |
Media DS |
3.20 1.49 |
4.61 1.70 |
4.46 1.71 |
|
Sensible a las necesidades de los demás (10) |
Media DS |
3.54 1.61 |
4.66 1.65 |
5.08 1.55 |
|
Comprensivo (a) (14) |
Media DS |
3.48 1.65 |
5.29 1.57 |
5.18 1.53 |
|
Caritativo (a) (18) |
Media DS |
3.48 1.45 |
4.99 1.70 |
5.01 1.61 |
|
Deseoso(a) de consolar al que se siente lastimado (22) |
Media DS |
3.93 1.67 |
5.56 3.76 |
5.48 1.69 |
|
Cariñoso (a) (26) |
Media DS |
4.05 1.67 |
6.04 1.20 |
6.05 4.90 |
|
Amigable (30) |
Media DS |
5.08 1.49 |
5.95 1.35 |
5.48 1.72 |
|
Tierno (a) (34) |
Media DS |
3.33 1.78 |
5.63 1.55 |
5.19 1.58 |
|
Dulce (38) |
Media DS |
3.59 1.70 |
5.53 1.64 |
5.11 1.76 |
|
Me gustan los niños (42) |
Media DS |
3.96 1.55 |
5.91 1.35 |
5.29 1.84 |
|
De voz suave (46) |
Media DS |
2.90 1.93 |
4.55 1.69 |
4.40 1.78 |
|
Generoso (a) (50) |
Media DS |
4.11 1.53 |
5.31 1.64 |
5.28 1.59 |
|
Espiritual (54) |
Media DS |
3.39 1.59 |
5.15 1.48 |
5.03 1.76 |
|
Cooperador (a) (58) |
Media DS |
4.13 1.65 |
5.10 1.80 |
4.89 1.65 |
Cuando analizamos los reactivos asignados al factor de machismo y haciendo un análisis de las medias encontradas vemos que el hombre peruano es visto como más dominante, ambicioso, individualista, arrogante, que usa malas palabras, materialista, rudo y que tiene voz más fuerte, mientras que la mujer peruana es vista con menor uso de estas características y ellas se perciben a sí mismas como de menor caracterízación. Menor aún que el de las propias mujeres. Esta diferencia podría estar en relación al periodo etáreo y la poca independencia que tienen, por lo que su comportamiento aun se ve moldeado por requerimientos del medio ambiente y stándares familiares en algunos casos.
Haciendo el análisis estadístico encontramos:
a) Cuando analizamos las medias en el factor de machismo entre el hombre peruano y la mujer peruana hallamos una t= 1,337 (t0.05 = 1,96) es decir no encontramos diferencias estadísticamente significativas entre el machismo presentado en los hombres y el presentado en las mujeres. Por lo que podemos decir que el hombre peruano y la mujer peruana a la vista de las adolescentes estudiadas son igualmente machistas.
b) Al analizar las medias en el factor de machismo entre el hombre peruano y el sí misma hallamos una t= 9,328 (t0.05 = 1,96) es decir el hombre peruano es sentido más machista de lo que ellas se perciben a sí mismas. Lo cual podría estar en relación a la posición de ellas dentro de la familia y que no pueden tener comportamientos que salgan de lo esperado a su edad como son la ambición, la arrogancia, el uso de malas palabras, la rudeza y el uso de una voz fuerte.
c) Al analizar las medias en el factor de machismo entre la mujer peruana y el sí misma hallamos una t= 0,0725 (t0.05 = 1,96) es decir no existen diferencias entre como perciben a la mujer peruana y como se perciben así mismas. Es decir en relación a las mujeres ellas son tan machistas como lo son las mujeres peruanas. La diferencia estaría en la relación que se dá entre mujeres y entre mujer y hombre.
Cuadro n.- 4
DESCRIPTIVOS DE MACHISMO
|
REACTIVO |
Estadístico |
DEL HOMBRE PERUANO |
DE LA MUJER PERUANA |
DE SÍ MISMO |
|
Enérgico (a)(3) |
Media DS |
4.47 1.86 |
4.49 1.74 |
4.45 1.65 |
|
Dominante (7) |
Media DS |
5.09 1.67 |
3.73 1.58 |
3.68 1.83 |
|
Individualista (11) |
Media DS |
4.05 1.89 |
3.38 1.74 |
3.76 1.83 |
|
Ambicioso (a) (15) |
Media DS |
4.24 1.86 |
3.60 1.67 |
3.48 2.07 |
|
Arrogante (19) |
Media DS |
4.25 1.90 |
3.11 1.64 |
2.80 1.64 |
|
Agresivo (a) (23) |
Media DS |
4.94 1.85 |
3.14 1.61 |
2.91 1.64 |
|
Uso mala palabras (27) |
Media DS |
5.26 1.85 |
3.44 1.77 |
2.78 1.49 |
|
Materialista (31) |
Media DS |
4.61 1.79 |
3.70 1.74 |
3.11 1.96 |
|
Autoritario (a) (35) |
Media DS |
4.60 1.85 |
4.22 1.68 |
4.11 1.89 |
|
Egoísta (39) |
Media DS |
3.78 1.70 |
3.03 1.62 |
2.71 1.54 |
|
Rudo (a) (43) |
Media DS |
4.40 1.75 |
3.31 1.64 |
2.84 1.76 |
|
Incomprensivo (a) (47) |
Media DS |
3.59 1.64 |
3.10 1.45 |
2.66 1.65 |
|
Frío (a) (51) |
Media DS |
3.71 1.62 |
2.53 1.45 |
2.56 1.61 |
|
De voz fuerte (55) |
Media DS |
5.06 1.88 |
3.85 1.75 |
3.44 1.78 |
|
Malo (a) (59) |
Media DS |
3.46 1.87 |
2.36 1.60 |
2.01 1.44 |
Cuando analizamos el factor de sumisión encontramos que al analizar las medias no existen diferencias, por lo que el hombre y la mujer son percibidos con características de sumisión y ellas se encuentran dentro de los mismos parámetros.
Haciendo el análisis estadístico de las medias totales del factor hallamos que:
a) al analizar las medias del hombre peruano y mujer peruana en el factor de sumisión hallamos una t= 0,891 (t0.05 = 1,96), por lo que podemos decir que no existen diferencias en este factor entre hombre y mujer
b) al analizar las medias del hombre peruano y sí misma hallamos una t= 0,00127 (t0.05 = 1,96), es decir se perciben tan sumisas como el hombre peruano
c) al analizar las medias entre la mujer peruana y sí misma hallamos una t= 0.0047 (t0.05 = 1,96) es decir se observan tan sumisas como las mujeres peruanas.
Cuadro n.- 5
DESCRIPTIVOS DE SUMISION
|
REACTIVO |
Estadístico |
DEL HOMBRE PERUANO |
DE LA MUJER PERUANA |
DE SÍ MISMO |
|
Conformista (4) |
Media DS |
3.34 1.81 |
3.19 1.54 |
2.49 1.37 |
|
Simplista (8) |
Media DS |
3.63 1.73 |
3.84 1.77 |
2.94 1.56 |
|
Sumiso (a) (12) |
Media DS |
2.98 1.62 |
3.71 1.77 |
3.15 1.85 |
|
Incapaz de planear (16) |
Media DS |
3.13 1.79 |
2.66 1.41 |
2.54 1.41 |
|
Indeciso(a) (20) |
Media DS |
3.94 1.79 |
3.51 1.63 |
3.08 1.39 |
|
De personalidad débil (24) |
Media DS |
2.59 1.35 |
3.23 1.48 |
3.34 1.79 |
|
Inseguro (a) de sí mismo(a) (28) |
Media DS |
3.66 1.73 |
3.21 1.59 |
2.44 1.35 |
|
Pasivo (a) (32) |
Media DS |
3.24 1.67 |
4.30 1.66 |
4.05 1.65 |
|
Resignado (a) (36) |
Media DS |
3.63 1.81 |
3.15 1.63 |
3.03 1.74 |
|
Cobarde (40) |
Media DS |
3.40 1.92 |
2.73 1.57 |
2.69 1.48 |
|
Dependiente (44) |
Media DS |
3.79 1.95 |
3.89 1.91 |
3.31 1.73 |
|
Influenciable (48) |
Media DS |
3.53 1.63 |
3.30 1.56 |
3.06 1.65 |
|
No me gusta arriesgarme (52) |
Media DS |
3.31 1.75 |
3.10 1.63 |
3.01 1.74 |
|
Retraído (a) (56) |
Media DS |
3.53 1.71 |
2.95 1.60 |
2.80 1.31 |
|
Tímido (a) (60) |
Media DS |
2.76 1.60 |
3.40 1.70 |
3.50 1.81 |
DISCUSIÓN DE RESULTADOS
Los resultados obtenidos nos hablan de una percepción de hombre, mujer peruano (a) cada vez más semejante, de un cercamiento en la percepción de los roles y de las características y, si estas son vistas como actitudes podríamos decir, que las actitudes del hombre y de la mujer se asemejan , ya no son vistas como polaridades. Tanto hombre como mujer, tienen actitudes que sobreponen a otras, pero que no llegan a ser cuantitativamente diferentes, solo cualitativamente.
Frente a esto, la pregunta surge en cuanto si la percepción de las adolescentes a la actitud y el rol es corta entre hombre y mujer, que sucede que aún esta percepción es sentida como mayor por una gran parte del medio ambiente circundante. Explicaciones habrian varias, estaría aquella posición ecologista que nos menciona que la visión estaría por un exosistema que es un sistema aún mayor , en donde las características sociales y culturales permiten una visión (a nuestro entender), y posición de lealtad con la cultura, es lo que denominamos nosotros como lectura socio cultural, es decir, leemos los comportamientos por la forma como fuimos criados, y leemos el comportamiento de los demás en base a la forma como se nos ha enseñado a leer el comportamiento.
Es decir, acostumbrados a leer sobre hombre y mujer, leemos al hombre y a la mujer peruana en base a lo que aprendimos, no tanto por la interacción, sino por como nos enseñaron a leerles, en donde una lectura diferente no es posible, pues la decodificación no encaja en nuestro repertorio aprendido, sin embargo esto escapa a una posición mucho más realista que es el poner en escrito lo enseñado en la lectura socio cultural, y esto se produce por que al escribir le damos un orden al proceso adquirido emocionalmente. Con esto queremos decir, que el aprendizaje de las características individuales del ser hombre y mujer, no sólo es cultural y social sino también emocional, el significado de la forma estará representada por una imagen que la realice, de ahí que la relación que se haga con la persona, lo carga de ese matiz de hombre=masculino , mujer=femenino.
La fórmula antes expresada tiene entonces una raiz social, una cultural y una emocional, pero donde la sociocultural, al ser más aglutinante, generaliza y coloca patrones que son corroborados automáticamente por el medio pero que son contrastados de forma cuantitativa cuando se mediatiza la emoción a través de la escritura.
La sociedad Peruana ha ido cambiando con el trascurso del tiempo, los hogares monoparentales y la preponderancia de hogares donde la figura materna es indispensable para el sostenimiento de la casa, ha ocasionado que la percepción de hombre y mujer se halla acortado con el tiempo. Aquellas características adscritas al hombre, ya no se encuentran tan arraigadas, y la visión va cambiando a una visión de actitudes más símiles entre estas adolescentes.
Esto llama la atención en términos que aquellos atributos dados al hombre han sufrido un giro y son vistos más en las mujeres, lo que podría estas en relación a la participación de la mujer cada vez mayor en actividades de proveedora antes que de dadora de afecto, atributos ancestralmente atribuidos a la mujer, y que bajo la visión de estas adolescentes estudiantes ha cambiado. Es decir, en la teoría la mujer es vista y sentida sin características que le permitan realizar funciones fuera de casa , sin embargo la visión de las actitudes es diferente, y toman una posición más competitiva dentro del campo en el que se desarrollan.
Una visión distinta por parte de las adolescentes que es necesario que se mediatice como una realidad en ellas, lo cual les permitiría romper con el mito de lo ancestral y contrastarlo con su realidad que es sentida y vivida, solo que socialmente aún no aceptada.
1.- LOPEZ GOMEZ, Alejandra "Aportes de los Estudios de Género en la conceptualización sobre Masculinidad". www.psico.edu.uy
2.- SILVEIRA, Sara. "Juventud y género: formación y opciones productivas" En: La dimensión de género y sus implicaciones laborales. Documento de la OPS.
3.- OLAVARIA, J. "Adolescentes/jóvenes: Qué poco Sabemos de ellos". http://perso.wanadoo.es/jupin/adolescentes/adolescentes_hoy.html
4.- MACHADO PAIS, J. (1996) Sexualidades. In Jovens de hoje e da aquí (pp.195-221). Cuadernos Estudos Locais. Lores Dpt. Sócio-Cultural C.M. Loures.
5.- NODIN, Nuno (2001) Adolescentes, o Sexo e os Outros. Comunicación presentada en el Seminario Educación de la sexualidad en la escuela.
6.- NETWORK "Las normas de género influyen en los adolescentes". Primavera 1997, vol 17 N.-3 . www.fhi.org/sp/networks/sv17-3/ns1732.html
7.- KRAUSKOPF ROGER, DINA (1998). "El enfoque de género en la situación juvenil". En Las adolescentes: enfoques y perspectivas. Editorial José Marti. Managua, 1998.
Datos de la Autora: Psicóloga de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón. Master en Psicología Clínica. Doctora en Psicología. Actualmente se encuentras realizando investigación Post-Doctoral en la Katholieke Universiteit Leuven-Belgica en el Programa de Especialización en Maltrato Infantil y Abuso Sexual.
![]() | PSICOPATOLOGIA DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE de González Barrón, Remedios Consultar / Comprar en Casa del libro (España) |
![]() | EL MITO DE LA MADUREZ EN LA ADOLESCENCIA: COMO AYUDAR A LOS HIJOS... de Apter, Ferry Consultar / Comprar en Casa del libro (España) Consultar / Comprar en Librería Paidós (Argentina) Consultar / Comprar en El Corte Inglés (España) |
| Buscar en Libreria Paidos libros sobre este tema | Buscar en Amazon.com libros sobre este tema | ||
| Ir al indice general de artículos de Psicocentro | |||